Laboratorio Migrante promueve la prevención de la trata de personas en comunidades de la frontera venezolana

En el marco del Día Internacional de la No Violencia, el pasado 2 de octubre, el equipo de Laboratorio Migrante participó en el conversatorio “La trata de personas, si maltrata y amenaza la vida” que se desarrolló en la comunidad del barrio Monseñor Ramírez, ubicado en San Cristóbal, estado Táchira (Venezuela), a unos 50 kilómetros de la ciudad fronteriza colombiana de Cúcuta (Norte de Santander).

La actividad promovida por la Fundación de Atención Social y Prevención Comunitaria (Fundasprecom), estuvo orientada a sensibilizar y capacitar a la población sobre los riesgos, amenazas y vulnerabilidades que enfrentan mujeres, niños, niñas y adolescentes frente a las redes de trata con fines de explotación sexual, trabajo forzado y reclutamiento.

Durante el conversatorio, Rosalinda Hernández, periodista, investigadora y cofundadora de Laboratorio Migrante, compartió con los asistentes conocimientos, análisis, experiencias profesionales y hallazgos documentados en las investigaciones: “Mujeres que salvan mujeres: al auxilio de víctimas de explotación sexual entre Venezuela y Colombia” y “Niñez migrante en medio del conflicto armado en Colombia: entre el reclutamiento y el desplazamiento forzado”, publicadas en nuestra plataforma.

La investigadora enfatizó que la trata de personas no es una situación ajena ni lejana. “El delito ronda los espacios más vulnerables donde se conjugan las necesidades básicas insatisfechas, la ausencia familiar y la deserción escolar. La trata convive en nuestras comunidades, en lugares que a veces consideramos seguros. Es por ello que debemos estar alertas y saber que nada de lo que se ofrece como ‘demasiado bueno’ viene gratis; siempre hay que pagar un alto precio”.

El encuentro, reunió a más de 30 personas de diversos grupos etarios (niños, jóvenes y adultos), quienes mostraron un alto interés en los relatos e historias presentadas en voz de las propias víctimas y sobrevivientes, lo que se convierte en un insumo de alto valor para la identificación y prevención de estos delitos en el ámbito comunitario fronterizo.

La participación en este conversatorio forma parte del trabajo continuo del equipo de Laboratorio Migrante, enfocado en la documentación periodística sobre la realidad de las mujeres migrantes venezolanas y la niñez reclutada por grupos armados en la frontera entre Venezuela y Colombia.

Con estas acciones, el medio reafirma su compromiso con la visibilización de estas problemáticas, socializa hallazgos enfocados en la prevención de diversos delitos que amenazan a las comunidades urbanas y rurales, además de unir esfuerzos con organizaciones locales para educar a las audiencias en la defensa de los derechos humanos.